Dormís un tercio de vuestra vida (y no os parece raro)
Cada noche, voluntariamente, os desconectáis. Cerráis los ojos, perdéis la consciencia y durante siete u ocho horas dejáis de existir como la persona que sois durante el día. Y no os parece raro. Ni un poco. Si alguien os dijera "oye, ¿te importa desaparecer completamente durante ocho horas y...
